Accesibilidad web y la ley en España: ¿cumple tu web con la normativa WCAG en 2026?

Durante años, la accesibilidad web se consideró una “buena práctica”, un extra ético que las empresas añadían si les sobraba presupuesto. Esos días han terminado.

En 2026, tras la plena entrada en vigor del Acta Europea de Accesibilidad (transpuesta a la legislación española), tener una web accesible ha dejado de ser una opción para convertirse en un requisito legal para gran parte del tejido empresarial, especialmente para el comercio electrónico, la banca y los servicios públicos.

Pero más allá del miedo a las sanciones, hay una realidad demográfica en Valencia: nuestra población envejece. Si tu página web no es navegable para una persona de 70 años con vista cansada o pulso tembloroso, estás cerrando la puerta a un segmento enorme de tu mercado local.

En Tuestudioweb, no vemos la accesibilidad como una carga burocrática, sino como una oportunidad de calidad. Hoy analizamos qué exige la norma WCAG 2.2 y cómo saber si tu sitio web pasa el corte.

¿Qué es la WCAG 2.2 y por qué es el estándar?

Las Pautas de Accesibilidad para el Contenido Web (WCAG) son el estándar internacional que define cómo deben construirse las webs para ser utilizables por personas con discapacidad (visual, auditiva, motora o cognitiva).

La versión vigente en 2026, la WCAG 2.2, pone especial énfasis en:

  • Usuarios con baja visión: No solo ciegos, sino personas que necesitan ampliar mucho el texto o usar contrastes altos.

  • Discapacidades cognitivas: Webs que no distraigan, con procesos de autenticación sencillos (evitar puzles complejos) y ayuda contextual.

  • Dispositivos móviles: Asegurar que los botones sean lo suficientemente grandes para ser pulsados con un dedo grueso o con poca precisión motora.

La ley española exige generalmente el cumplimiento del Nivel AA, que es el punto medio entre lo esencial (A) y lo óptimo (AAA).

El marco legal en España: ¿quién está obligado?

Aunque la administración pública fue la primera en adaptarse (Real Decreto 1112/2018), la normativa actual extiende la obligación a sectores privados clave. Si tu empresa en Valencia se dedica a alguna de estas actividades, tu web debe ser accesible por ley:

  • Comercio electrónico (E-commerce): Tiendas online que venden productos o servicios a consumidores finales.

  • Servicios bancarios y financieros.

  • Transporte: Webs de autobuses, metro, taxis o VTC.

  • Suministros: Webs de compañías de luz, agua, gas o telecomunicaciones.

El incumplimiento puede acarrear sanciones administrativas, pero el riesgo mayor es el reputacional y la pérdida de contratos con la administración, que ahora exige accesibilidad en sus licitaciones.

4 errores de accesibilidad que cometen las webs en Valencia

Al auditar webs de empresas locales, encontramos repetidamente los mismos fallos que impiden la navegación a personas con discapacidad (y también a los robots de Google):

1. Contraste de color insuficiente

La moda del “diseño minimalista” ha hecho mucho daño. Textos gris claro sobre fondo blanco o botones naranja pálido sobre fondo blanco son ilegibles para personas con cataratas o simplemente para alguien que mira el móvil bajo el sol de Valencia.

  • La norma: El texto debe tener una relación de contraste mínima de 4.5:1.

2. Navegación exclusiva con ratón

Muchos usuarios con discapacidad motora no pueden usar un ratón; navegan usando solo el teclado (tabulador). Si tu web no muestra un “foco” visible (ese recuadro que indica dónde estás) o si hay menús desplegables a los que no se puede llegar con el teclado, tu web es inaccesible.

3. Imágenes sin texto alternativo (Alt Text)

Una persona ciega que usa un lector de pantalla (como JAWS o VoiceOver) no “ve” las fotos; su dispositivo se las lee.

  • Mal: Una imagen llamada foto-final-2.jpg sin descripción. El lector dirá: “Imagen, foto guion final guion dos punto jota pe ge”.

  • Bien: Etiqueta Alt: “Equipo de dentistas atendiendo a un paciente en la clínica”.

  • Bonus SEO: Google también es “ciego”. El texto alternativo le ayuda a entender y posicionar tus imágenes.

4. Enlaces no descriptivos (“Haga clic aquí”)

Para un usuario que navega saltando de enlace en enlace, escuchar “Haga clic aquí… Haga clic aquí… Leer más” no aporta ninguna información. Los enlaces deben tener sentido por sí mismos: “Descarga nuestra guía de precios” o “Contacta con la clínica”.

La trampa de los “Overlays” (Widgets de accesibilidad)

Seguro que has visto en algunas webs un icono flotante de una silla de ruedas o un hombrecito que, al pulsarlo, despliega un menú para cambiar el contraste o el tamaño de letra. Son los llamados Overlays.

Muchos propietarios de webs creen que instalando este plugin (a menudo de pago mensual) ya cumplen la ley. Es un error grave.

Los expertos en accesibilidad y los propios usuarios con discapacidad detestan estas herramientas porque:

  1. No arreglan el código: Si tu web está mal programada (sin etiquetas, sin estructura lógica), el widget no puede arreglarlo mágicamente.

  2. Interfieren con los lectores de pantalla: A menudo bloquean las herramientas que el usuario discapacitado ya tiene instaladas en su ordenador.

  3. No protegen legalmente: En Europa y EE.UU. ya hay sentencias firmes contra empresas que usaban estos widgets y fueron demandadas porque la web seguía siendo inaccesible.

En Tuestudioweb, apostamos por la accesibilidad nativa. Diseñamos y programamos bien desde la base (HTML semántico, ARIA labels correctos, paletas de color contrastadas) para que no necesites parches externos.

Accesibilidad es igual a Usabilidad (y Negocio)

Olvídate de la ley por un momento. Piensa en tu cliente.

En la Comunidad Valenciana, el segmento de población mayor de 65 años crece cada año (la llamada Silver Economy). Son personas con poder adquisitivo, tiempo libre y ganas de consumir servicios de salud, ocio o reformas.

Si tu web tiene la letra pequeña, botones diminutos o colores que no se ven, ese cliente se irá a la competencia.

Hacer una web accesible no es “hacerla fea” o aburrida. Una web accesible es:

  • Más rápida de cargar (código más limpio).

  • Mejor posicionada en Google (SEO semántico).

  • Más fácil de usar para todos (¿quién no agradece subtítulos en un vídeo cuando está en el metro sin auriculares?).

Conclusión: audita tu web antes de que sea tarde

La accesibilidad web en 2026 no es un destino, es un camino continuo. Si hace más de dos años que no revisas tu web, es muy probable que no cumpla con los estándares WCAG 2.2 AA.

No esperes a recibir una queja o una notificación administrativa. Adelántate y convierte tu sitio web en un espacio abierto para el 100% de la población.

¿Quieres saber si tu web pasa la prueba? En Tuestudioweb realizamos auditorías de accesibilidad manuales y automáticas. Solicita tu informe aquí y diseñemos un entorno digital inclusivo y legal.